
Comenzó la semana y nos encajamos en abril. El día uno hizo setenta años del fin de la guerra más incivil en España, donde los españoles y españolas sufrieron el hambre, la miseria, la muerte, la desolación, y la posterior dictadura de Franco.
Dos días después, el tres de abril, la conmemoración fue bien distinta. Se cumplían treinta años de las primeras elecciones democráticas para elegir nuestros Ayuntamientos, después de la oscuridad franquista. Treinta años en los que multitud de hombres y mujeres han luchado por mejorar sus pueblos, sus ciudades. Cierto es que aún queda mucho hacer, nuevos caminos por descubrir y nuevas competencias que asumir. Nuestro Ayuntamiento quiso celebrar esta efemérides y homenajear a todos y todas las personas que se han dedicado a la labor política en nuestro pueblo como concejales y concejalas, con la inauguración de la Plaza 3 de abril, que es la que está justo delante del Restaurante Casa García, en el barrio de las Viñas. Entre tanto, nuevos retos que me han tocado que asumir durante los próximos meses.
Y ayer, paseíto por Sevilla, magnífico día preludio del espectacular Domingo de Ramos que ha amanecido, radiante mañana soleada. Gentes y gentes por las calles del centro, pocas iglesias abiertas, aunque solo por entrar en el Salvador, con su Amor y Pasión, y en la Iglesia de San Pedro, mereció la pena. Tampoco faltaron las cervecitas, los montaítos y el adobo. Hoy, dentro de unas horas, nuestro Cristo de la Salud y la Virgen de la Paz saldrán a nuestras calles, la Hermandad de la Borriquita realizará su estación de penitencia. Que sea la mejor de todas. Ya es Domingo de Ramos.