
Lo cierto es que complicaciones nos surgen todos los días, a veces buscadas a veces sin quererlo. Puedes tener la mejor de las intenciones y complicarte la vida en un plis plas. Pero hay charcos que nos atraen como las moscas a la miel, y no por curiosidad, atrevimiento o cotilleo, sino todo lo contrario, por querer hacer un bien. Pero al final...catapún, palo que te crió.
En un hombro el angelito bueno, en el otro el angelito malo. Uno te dice intentaló, haz el bien, el otro te dice pasa tres kilos compare que no merece la pena.
Decisión compleja amigo.
Ya lo decía el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha “Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas,...”.“Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo”.